
Por: Dr. Wilfrido Hernández
No es aceptable, ni ética ni políticamente, que mientras el Presidente de la República impulsa una gestión basada en la inclusión, el mérito y la articulación de los mejores hombres y mujeres al servicio del desarrollo nacional, ciertos sectores del liderazgo local opten por prácticas excluyentes que marginan incluso a miembros capaces y comprometidos del propio partido oficial.
Esta conducta sectaria, contradictoria con la visión presidencial, aniquila la meritocracia y fomenta el clientelismo y el culto al servilismo político, alejándose por completo de los principios democráticos y del interés colectivo que deben guiar toda acción pública.
Es inadmisible que, por mezquindades personales o cálculos políticos estrechos, se impida la participación de quienes tienen las competencias y el compromiso para contribuir al desarrollo de la provincia en todos los ámbitos. El país está por encima de cualquier estructura partidaria, y el bienestar colectivo debe prevalecer sobre intereses particulares o facciones.
Lo que estamos observando en nuestra provincia es un aporte pírrico y profundamente decepcionante a la obra de gobierno del Presidente. Estas acciones, más que estratégicas, son el reflejo de un pensamiento retrógrado, cerrado y carente de visión de futuro, que solo reproduce una visión negativa de la gestión y profundiza el desencanto ciudadano.
Es hora de elevar el debate, de abrir espacios a la inteligencia, a la capacidad y a la voluntad de servicio. El desarrollo no se construye con exclusiones ni con fanatismos, sino con grandeza, visión y sentido de nación.
Prov. Santiago Rodríguez
#DesarrolloConMérito #ProvinciaPrimero #NoAlClientelismo #LiderazgoConVisión #GestiónPúblicaResponsable



