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Perremeístas deben asumir la defensa del gobierno “si Abinader fracasa, ningún presidenciable del PRM tendrá oportunidad en 2028”

Por: Juan Carlos Tejada

El Partido Revolucionario Moderno PRM no nació de la nada, Fue el resultado de sacrificios, desvelos y luchas que durante casi veinte años parecían interminables, hubo decepciones, rupturas y momentos en que parecía imposible llegar al poder, pero se logró, hoy el PRM es gobierno gracias a ese esfuerzo colectivo de miles de hombres y mujeres que durante todo ese tiempo nunca tiraron la toalla.

Ahora bien, mantenerse en el poder es mucho más difícil que alcanzarlo, la historia política dominicana lo demuestra una y otra vez, la diferencia entre avanzar o retroceder no está en la oposición que hoy se muestra dividida entre la Fuerza del Pueblo con Leonel Fernández y el PLD con Danilo Medina, peleandose por ver quién le quita más dirigentes al otro, sino en lo que pase dentro del PRM.

Luis Abinader ha asumido un gobierno serio, responsable y valiente. Le tocó gobernar en medio de la crisis sanitaria más grandes de los últimos 100 años en el mundo, enfrentar crisis económicas globales, administrar con transparencia recursos escasos y aun así, mantener la estabilidad del país, no es poca cosa, su obra de gobierno está ahí: programas sociales que protegen a los más vulnerables, inversión en infraestructuras, avances en institucionalidad, lucha contra la corrupción, todo eso debería ser motivo de orgullo para todos los perremeístas.

Pero aquí está el problema: mientras la oposición dispara con todo lo que tiene, muchos dirigentes del PRM guardan silencio, en lugar de salir al frente, explicar, defender y promover lo que este gobierno está haciendo, han preferido enfocarse en proyectos personales, en candidaturas para el 2028, en ambiciones que, si no se cuida la unidad, nunca se materializarán.

El presidente no puede estar solo, no es justo que mientras Abinader carga sobre sus hombros el peso del Estado, algunos de los suyos se crucen de brazos o se dediquen a medir fuerzas internas, la primera responsabilidad de todo dirigente es proteger y fortalecer el gobierno que hoy se tiene, porque seamos claros: si Abinader fracasa, fracasa el PRM, y con él cualquier proyecto con miras al 2028.

No podemos olvidar de dónde venimos. Este partido costó casi dos décadas levantarlo, organizarlo y convertirlo en una fuerza capaz de gobernar. ¿Y ahora vamos a ser nosotros mismos los que lo destruyamos? No podemos convertirnos en los sepultureros del PRM, los conflictos internos tienen su espacio; los organismos del partido, no la prensa, ni las redes sociales.

La oposición está dividida, sí, eso, en teoría, debería darle una ventaja al gobierno, pero si el PRM se confía, si sigue en esa actitud dispersa y egoísta, la misma historia que tantas veces hemos visto se repetirá, el poder se esfuma rápido cuando la unidad se quiebra.

El llamado es claro y urgente: Unidad, compromiso y disciplina, Este no es el momento de las ambiciones individuales, este es el momento de pensar en grande, de defender la obra de gobierno y de demostrarle al pueblo dominicano que el PRM no es un partido improvisado, sino una organización con visión de futuro.

La militancia tiene que entenderlo, la continuidad del PRM en el poder depende de todos, depende de que cada quien haga su parte, de que nos pongamos de pie, hombro con hombro, para respaldar al presidente, de que hablemos con la gente, expliquemos, defendamos, difundamos lo que se está haciendo bien, porque si no lo hacemos nosotros, ¿Quién lo hará?

La historia no perdona a los distraídos ni a los egoístas. O somos capaces de mantenernos unidos, o habremos perdido una oportunidad que tardó veinte años en llegar.

La verdad es sencilla, aunque duela: Unidad o fracaso, no hay otro camino, nos encarrilamos o el poder se desvanecerá como arena entre los dedos.

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